Nací en el seno de una familia de clase media como millones de mexicanos.

Esto me motivo a abrirme paso por mi propio esfuerzo desde muy chico.

Al cumplir los 18 años y terminar mi carrera técnica, tuve la oportunidad de entrar a trabajar a una agencia automotriz y de ahí despegar mi vida profesional. A los 22 años mi propio taller automotriz y aunque solo se sostuvo por 2 años, para mí fue muy buena experiencia como pequeño empresario.

Después regrese a trabajar a la agencia automotriz por otro período de 2 años, donde en ese tiempo me di cuenta que no tenia mucho porvenir, entonces decidí buscar otras opciones.

Tras algunos meses sin trabajar, por fin me coloque como chofer y mensajero en una  pequeña empresa. Donde por el horario de trabajo pude seguir preparándome tomando clases de ingles, pues siempre ha sido una herramienta de mí gusto y agrado.

El día 25 de Septiembre de 2003, cuando conducía por la carretera de Guadalajara-Chapala casi a la media noche fue cuando mi vida dio un cambio radical, la única explicación es que de manera inesperada un caballo como salido de la nada se cruzo corriendo enfrente de mi en plena carretera. Después de recuperar la conciencia solo escuchaba las sirenas de las ambulancias y los paramédicos intentando sacarme del vehiculo que conducía; pues me había impactado contra el caballo.

Fue en ese momento que me di cuenta que había perdido el movimiento de mi cuerpo a causa del accidente. Después de que me trasladaron a una clínica de servicio medico, un federal de caminos me informo que había impactado a un caballo que se cruzo la carretera. Después de una serie de diagnósticos y valoraciones medicas me dieron el dictamen final de mi estado, el cual fue que tenia una lesión de medula espinal a nivel cervical C-5, lo que provoco cuadraplegia, dejándome totalmente inmóvil de mis extremidades inferiores y superiores y sin sensibilidad interna ni externa de mi cuerpo, del cuello para abajo.

Después de 15 días de haber estado internado en terapia intensiva y estable físicamente me dieron de alta y regresando nuevamente a mí casa donde gracias a Dios y el apoyo de mi familia, me fui recuperando físicamente dentro de lo posible ahora como persona discapacitada.

Después de 2 años como persona discapacitada y de ir aceptando y madurando mi nueva condición, un domingo mi abuela paterna llego a visitarme con la sorpresa que había conocido a una persona muy interesante; Sunny Bernard mi ahora gran amiga y maestra, quien me hablo de la APBP, quien me oriento para iniciarme como pintor con la boca.

Unos meses después mi maestra y amiga Sunny me presento al Sr. John Grepe quien se volvió también un gran apoyo y un gran amigo, a quienes agradezco también haberme orientado y apoyado para poder ingresar a la APBP en el año 2006 y seguir su ejemplo con admiración.

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