Mi nombre es Jesús García Zapata, actualmente tengo 45 años y sufrí un accidente a los 15 años. Toqué los cables de alta tensión con un tubo galvanizado, por lo consiguiente, recibí una descarga eléctrica la cual entró por mis brazos, calcinó los huesos de mis manos y salió por mi pie derecho, calcinando el dedo gordo del pie.

En el hospital estuve tres meses con quemaduras de tercer grado, no hubo más opción que amputarme los brazos y el dedo del pie, ya que no había salvación para mis miembros. Estuve un año en rehabilitación y en un hospital de beneficencia me donaron unas prótesis de gancho, las cuales me ayudaron a hacer mis actividades diarias.

Estudié dos cursos, uno de computación y el otro de artes gráficas. Trabajé 12 años en una empresa de venta y distribución de triplay y maderas, en la cual fui escalando peldaños hasta ser encargado, esto me ayudó a crecer como persona y ser humano. En el trascurso de ese tiempo me casé, llevo 16 años casado y muy feliz de haberlo hecho, tenemos 2 hijos una jovencita de 15 años su nombre es Heidi y un niño de 10 años llamado Benjamín.

Actualmente soy pintor de artes plásticas, pertenezco a la Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie México.  Agradezco mucho a Dios y a la Asociación por darme la oportunidad de ejercer mi profesión, la cual cada día me apasiona más. Quiero seguir estudiando y crecer en esta carrera que es el arte.

Estoy realmente agradecido con Dios, por permitirme vivir esta experiencia que es la pintura. El arte, juntamente con mi familia, tener un trabajo y una vida digna. Además del privilegio de poder ayudar a otras personas a que puedan valorar y a hacer conciencia de lo importante que es la vida. Mi corazón se llena de alegría cuando veo la reacción positiva que tienen las personas cuando me escuchan y veo que aprecian mi trabajo.

Las invito a creer en sí mismas, que aquello que se propongan lo pueden lograr, lo que sueñen lo logren, que no hay límites, ni discapacidad que te lo impida.

Hoy te puedo decir que tengo todo lo necesario para sentirme feliz y realizado en cada uno de mis roles de vida, que no necesito mis brazos para lograr lo que me propongo.

Soy muy feliz porque tengo en primer lugar a Dios que llena mi corazón, y él me recompensó con mi Esposa, mis hijos y mi familia.

Es por eso que cada día que pasa me preparo para seguir compartiendo mis pinturas, mi trabajo y lo más importante, el sentido de mi profesión actual, para cada una de las personas que me conoce.

Mil gracias.

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