• Lizbeth Azucena Moroyoqui

    Fecha de nacimiento: 28/01/1985

  • Lugar de nacimiento: Guasave, Sinaloa, México

  • Becaria de la APBP desde: 2024

  • Tipo de pintura: Pintora con la boca


Mi nombre es Lizbeth Azucena Moroyoqui López, tengo 38 años y nací el 28 de enero de 1985 en Guasave, Sinaloa, México; lugar donde radico hasta la actualidad.

Comencé mi educación escolar en primaria a los 5 años y no curse nivel preescolar ya que desde los 4 comencé a leer y dominaba ya los contenidos del kínder; secundaria y preparatoria de modo continuo y como alumna regular.

En el año 2002 ingresé a la Universidad de Occidente ubicada en mi misma ciudad de origen. Inscrita en la Licenciatura en Psicología, de esta carrera me gradué en el año 2006 con certificación de alumna destacada y me titulé 2 meses más tarde.

Un mes después de graduarme apliqué para trabajar en una empresa de periodismo como directora de Recursos Humanos donde fui seleccionada para el cargo entre todas las aspirantes; el trabajo que siempre quise, ya era una realidad. Tras recibir la noticia y en medio del festejo entre amigos llegan los excesos y tomé una mala decisión; la cual cambió por completo mi vida y la de los míos. Siendo de madrugada y bajo los efectos del alcohól emprendimos el viaje a la playa para ver el amanecer. Irresponsablemente y con la euforia de aquella noche excedí el límite de velocidad y poco antes de llegar a la playa reventó una llanta de la camioneta donde iba acompañada de mi primo, volcándonos; se dice que la camioneta dió varias vueltas y en una de ellas salí expulsada por la ventana (yo no recuerdo). Al llegar al hospital y después de muchos estudios, el diagnóstico era devastador; yo inconscientemente sentí que se trataba de lesiones serias, pero pasajeras; lo difícil vino después, tras 2 meses de estar en el hospital, empezó mi proceso de rehabilitación sin éxito, mientras más tiempo pasaba más desesperante era para mí. Así fue que inicié una búsqueda interminable de alternativas (médicos, curanderos, brujos, terapias y cualquier remedio que sugiriera alguna esperanza).

En el año 2010 llegué a Tamazula, Guasave en busca de un tipo de terapia alternativa de la que me habían contado, para ese entonces ya había recuperado movilidad mínima de brazos, cuello y dominaba el uso y manejo de celular y computadora, mi boca se convirtió en la herramienta para dar click en el celular y para tomar un lápiz y escribir en el teclado.

En Tamazula, conocí la Asociación llamada en ese tiempo CARITAS extendida en gran parte del Estado de Sinaloa, una semana después de recibir terapia me invitaron a formar parte del equipo de maestros del CAM (Centro de Atención Múltiple) fundado por la Asociación y dirigido en coordinación con SEPYC Sinaloa. El 20 de agosto de 2010 me integré como maestra frente a grupo de primaria de educación especial, debo decir que nunca cruzó por mi mente la idea de ser maestra y menos ante una población tan vulnerable de la cual ahora yo era una más PCD. Durante 11 años trabajé en diferentes niveles (primaria, secundaria, capacitación para el trabajo, vinculación laboral y asistente administrativo en dirección). Por situaciones de pandemia en 2020 la institución cerró sus puertas y con ello los 24 maestros quedamos sin empleo.

Al mismo tiempo de mi actividad laboral en 2017 inicié un entrenamiento para uso y manejo de silla de ruedas bajo el modelo de Vida Independiente México (VIM) en la Cd. De Culiacán, Sinaloa. Durante uno de los entrenamientos me hablaron de las clases de pintura que se imparten en PASO FIRME IAP en Los Mochis; me llamó tanto la atención y movida por la curiosidad dos semanas más tarde me inscribí en la Asociación y comencé la travesía de tomar clases una vez por semana.

Fue el profesor Luis Gilberto Soto Alvarez, quien en aquel momento estaba a cargo del grupo de principiantes y fue de quien aprendí las herramientas básicas de la pintura con la boca, en práctica y teoría; ahí también descubrí mi gusto por la pintura de una manera más consciente. Me he caracterizado por ser una mujer insegura de mis talentos, sin embargo, también tenáz y propositiva de mis intereses, al ser la más inexperta y viendo lo que mis compañeros ya hacían, vivía en una lucha constante por avanzar y aprender más. Lidiar con la frustración tampoco fue fácil, pero siempre motivada por mis compañeros y maestro que me apoyaban. Empiecé a buscar otras alternativas para favorecer el aprendizaje ya que me parecía poco sólo tomar clase 1 vez por semana; cabe mencionar que yo debía trasladarme a Los Mochis desde Guasave, Municipio que está a una hora de distancia; para mejorar mi entrenamiento, comencé a ver tutoriales de arte y pintura constantemente en canales de YouTube, en 2018-2019 me inscribí en un curso de 3 módulos de pintura textil que se impartía en la escuela donde trabajaba y que iba dirigido a personas con características especiales (discapacidad motriz, auditiva y/o intelectual).

Tras la muerte inesperada del profesor Luis Gilberto Soto y ya teniendo lazos de amistad con algunas compañeras que tienen mayor experiencia comencé a asistir a pintar en grupo en la casa que se reunían. Logré apropiarme de más conocimiento, pero más importante sería el favorecer la confianza y seguridad en mi misma frente a la pintura.

Es también en 2018 que me asignan como profesora a Lidia Cháidez López, quien hasta hoy me sigue guiando y compartiendo su conocimiento.

Del año 2018 a 2020 tomé clases en PASO FIRME una vez por semana y eventualmente de forma particular con la maestra Lidia Cháidez. Fue con la maestra Lidia que logré pintar mi primera obra profesional

Con la aparición de la pandemia e inicio del confinamiento puse en pausa mis actividades, tanto laborales como de pintura durante un año y es hasta el año 2021 que retomé las clases de pintura con la maestra Lidia, pero esta vez vía zoom dos veces por semana, también seguí viendo videos para apoyarme y tomé un módulo de clases particulares de modo presencial en casa.

En el año 2022 reiniciaron las clases presenciales en Los Mochis con la maestra Lidia y ya sin ninguna otra actividad, empecé a asis¡tir 1 ó 2 veces por semana, según requiriera mi obra.

Actualmente conozco la Fundación Humanista de Ayuda a Discapacitados (Fhadi) con sede en Cd. De México a través de las redes sociales e inmediatamente ví en esto una nueva oportunidad para seguir creciendo, así que decidí formar parte del nuevo grupo como alumna de la generación número 10 del Diplomado en Habilidades y Competencias Laborales para personas con Discapacidad el cual me certifica en Competencia laboral en el estándar de competencia “Prestación de servicios en atención a clientes con clave ECO305-2” avalado por SEPYC Y CONOCER (Consejo Nacional de Normalización y Competencias Laborales), al mismo tiempo me integro al curso de computación e inglés que ofrece ADEPAM (Asociación para los Derechos de Personas con Alteraciones Motoras).

En mi tiempo libre me dedico a las ventas en línea y por catálogo, a fin de cubrir mis gastos personales y además combino mis actividades con el estudio de arte y pintura en la Asociación de Pintores con la Boca y Pie extensión Los Mochis, Sinaloa; Municipio vecino.

Para finalizar sólo puedo decir que soy sumamente bendecida de ser y formar parte de la familia que me tocó, puesto que son mi principal soporte y apoyan cada proyecto que emprendo, aún y cuando sea incierto.

Comprometida y sumamente motivada a seguir creciendo profesionalmente y como ser humano sólo deseo tener siempre las herramientas necesarias para seguir primeramente preparándome y seguir alcanzando mis sueños como hasta hoy y mi frase favorita es “Lucha por lo que quieres y nos vemos en la cima”.

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